Si usted pregunta a los vecinos del Hatillo, y al resto de los caraqueños, le dirán que el encanto de sus paredes es apropiado para hacer varias cosas: comer bien, ir al teatro, comprar artesanía... pero lo que realmente apetece en El Hatillo es pasear entre sus casas tranquilas y saborear la brisa de la tarde. Es decir, ser consciente de no hacer nada, lo que a veces parece un pecado. Para no sentirse mal hay que evitar, en lo posible, la mirada del Libertador, aquel que dijo que "el castigo más justo es aquel que uno mismo se impone". Claro que un desliz lo tiene cualquiera.
domingo 16 de agosto de 2009
La mirada de Bolívar
Si usted pregunta a los vecinos del Hatillo, y al resto de los caraqueños, le dirán que el encanto de sus paredes es apropiado para hacer varias cosas: comer bien, ir al teatro, comprar artesanía... pero lo que realmente apetece en El Hatillo es pasear entre sus casas tranquilas y saborear la brisa de la tarde. Es decir, ser consciente de no hacer nada, lo que a veces parece un pecado. Para no sentirse mal hay que evitar, en lo posible, la mirada del Libertador, aquel que dijo que "el castigo más justo es aquel que uno mismo se impone". Claro que un desliz lo tiene cualquiera.
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1 comentarios:
"El Hatillo"
Pequeño pueblo a las afueras de la Gran Caracas, rico lugar para cenar y disfrutar una buena tarde con un clima distinto al resto de la ciudad y ver sus calles totalmente llena de personas buscando restaurantes y algún BAR para tomar algo.
Jejejejejejejejejejejejej
Qué rico el Hatillo y su casco antiguo Como el Restaurante "Antigua" en La Misma ciudad.
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